Batista le cuesta el combate a Randy Orton en Elimination Chamber
La historia de Evolution parece haber llegado a un punto de no retorno. Lo que comenzó como una sólida reunión del grupo con Batista y Randy Orton conquistando los títulos por parejas en SummerSlam del año pasado, ha terminado en una traición que podría marcar el final definitivo del equipo.
Evolution dominó la división por parejas durante meses, manteniendo los campeonatos hasta que los perdieron el 19 de diciembre de 2025 en un episodio de RAW ante Rey Mysterio y Dragon Lee. Desde entonces, Batista y Orton tuvieron varias oportunidades para recuperar los títulos, pero el ambiente dentro del equipo comenzó a tensarse cada vez más.
El momento más preocupante llegó en Royal Rumble, cuando en un nuevo intento por recuperar los campeonatos Randy Orton sorprendió a Batista con un RKO, provocando que el combate terminara con la victoria de los campeones. Aquella noche dejó claro que la frustración comenzaba a afectar al equipo. Triple H, quien había estado acompañando al grupo sin competir, trató de rebajar la tensión asegurando que solo se trataba de problemas internos que debían resolver entre ellos.
Sin embargo, lo ocurrido anoche en Elimination Chamber parece haber cruzado una línea definitiva. Durante los momentos finales del combate dentro de la estructura, Randy Orton estaba entre los favoritos para ganar, pero entonces ocurrió lo inesperado: Batista apareció entre el público, entró en la cámara y atacó brutalmente a su excompañero. Tras dejarlo completamente incapacitado, colocó a Cody Rhodes sobre Orton, permitiendo la cuenta de tres que eliminó a “The Viper” del combate.
Rhodes terminaría ganando el combate más tarde, pero la imagen que queda es la de Batista abandonando la estructura tras su ataque, dejando a Randy Orton derrotado y traicionado.
Después de este incidente, todo apunta a que Evolution ha llegado a su final, o al menos la alianza entre Batista y Orton. Lo que comenzó como una reunión histórica del grupo podría terminar ahora en una rivalidad personal que promete sacudir a la WWE en las próximas semanas.